02 / Servicios
Diagnóstico y asistencia técnica
Diagnóstico y solución de averías eléctricas y electrónicas. Asistencia en puerto y fondeo, con desplazamientos a otras islas y al Mediterráneo según disponibilidad.
Asistencia donde esté el barco
Atiendo averías eléctricas y electrónicas a bordo, tanto en puerto como en fondeo. También me desplazo a las islas vecinas y a otros puntos del Mediterráneo, según la ubicación del barco y la disponibilidad. Desde un fallo permanente hasta uno que aparece y desaparece, el objetivo es encontrar la causa y dar una solución útil lo antes posible.
Valoro mucho mi tiempo y el de mis clientes. Con algunos llevo más de veinte años trabajando, y esa continuidad acaba creando una relación cercana, en ocasiones casi de amistad. En la mayoría de las asistencias consigo dar una solución al cliente. Mi reputación se ha construido resolviendo problemas y respondiendo cuando hace falta; cada avería exige comprobar qué ocurre antes de prometer un resultado.
Antes de desmontar, reconstruir lo ocurrido
El diagnóstico empieza escuchando. Qué pasó, qué equipos estaban funcionando, qué se había cambiado y qué vieron quienes estaban a bordo. Una maniobra, una intervención anterior o un evento aparentemente ajeno pueden aportar la pista que falta.
A veces avanzamos más dedicando un rato tranquilo —incluso con un café— a estudiar esquemas, revisar apuntes y hablar con los usuarios que empezando a desmontar sin una hipótesis. Me gusta abordar una avería como una investigación: observación, preguntas, imaginación para plantear posibilidades y lógica para contrastarlas con mediciones.
Las averías que parecen «fantasmas»
Un fallo permanente suele dejarse identificar con más facilidad. Los intermitentes obligan a entender en qué condiciones aparecen y a observar durante más tiempo. En redes informáticas y protocolos de comunicación recurro, cuando hace falta, a capturas de tráfico —sniffing—, registros de datos y mediciones prolongadas para relacionar el fallo con lo que sucede en el barco.
La rapidez no consiste en saltarse pasos: consiste en elegir pruebas que aporten información y eviten dar vueltas o sustituir piezas sin motivo.
Escuchar señales y seguir cables
Además de las comprobaciones eléctricas habituales, utilizo técnicas de recepción de radiofrecuencia sin contacto para buscar indicios de actividad en determinados cables. Con los años he entrenado el oído para reconocer patrones que me orientan sobre distintos tipos de señales y comunicaciones; son pistas que después contrasto con otras pruebas.
También localizo y sigo recorridos de cables multiconductores, coaxiales y de datos. Cuando los medios habituales no bastan, adapto o desarrollo herramientas específicas para el trabajo. Lo he hecho muchas veces: la herramienta debe responder a la pregunta que necesitamos resolver.
Derivaciones y problemas de corrosión
Investigo también averías relacionadas con derivaciones de corriente, aislamiento eléctrico, corrosión galvánica y el funcionamiento de los aisladores galvánicos. Reviso las conexiones y los antecedentes junto con las mediciones, para distinguir las posibles causas en lugar de atribuir todos los síntomas al mismo problema.
Si hay daños en el casco, en elementos metálicos o en otras zonas del barco, esa observación forma parte de la investigación. La relación entre un daño visible y una causa eléctrica hay que comprobarla en cada caso.
Cuéntame los síntomas, aunque parezcan inconexos
Dime dónde está el barco, qué ha dejado de funcionar y cuándo empezó. Fotografías, vídeos, mensajes de error, esquemas y cambios recientes ayudan a preparar la asistencia. No necesitas llegar con un diagnóstico: una descripción de lo que has visto, incluso de esos detalles que parecen no tener relación, puede ser el mejor punto de partida.
¿Hablamos de tu barco?
Cuéntame qué necesitas y vemos el siguiente paso.
